¿Por dónde empezar a estudiar inglés? | Novakid
Educación Motivación y crecimiento

¿Por dónde empezar a estudiar inglés?

Nunca es tarde para empezar a aprender un idioma extranjero. Y esto es aplicable tanto para niños como adultos. Por supuesto, es mucho más fácil para los niños que para los adultos aprender nuevas palabras, frases y conceptos, pero estudios demuestran que dependiendo del trabajo sistemático y la voluntad, cualquier persona a cualquier edad puede aprender una lengua extranjera. 

Para los estudiantes más jóvenes, aprender un idioma extranjero es definitivamente más fácil. Esto es así porque los niños no tienen lo que se conoce como “barrera del idioma”. Los niños se expresan y hacen entender libremente, cantan canciones en inglés y hacen rimas involuntariamente, y utilizan rápidamente las últimas palabras aprendidas. Los estudiantes más pequeños no tienen miedo de cometer errores gramaticales porque siempre están centrados en comunicarse, sea como sea

Desafortunadamente, para los adultos es un poco más difícil lidiar con el miedo y la incertidumbre asociada con la falta del vocabulario necesario para comunicarse. Además, el proceso de recordar conceptos, no es tan efectivo para los adultos como para los niños. Sin embargo, animamos a todos los adultos a empezar a aprender inglés, puesto que los estudios han demostrado que mantener la mente activa todo lo posible, también con el aprendizaje de lenguas extranjeras, directamente se traduce en una vida más larga y feliz. Proveyendo al cerebro con nuevos estímulos, nos aseguramos de su constante actividad y eficiencia. Y esto, de hecho, es crucial para los grupos de estudiantes de inglés más mayores.  

Recuerda que en Novakid enseñamos inglés para niños a través del juego. Las clases son adecuadas para estudiantes de 4 a 12 años. Así, desde una edad temprana puedes empezar a aprender inglés con profesores nativos. 

Razones para empezar a aprender inglés

La razón de empezar a aprender una lengua extranjera puede ser diferente para cada persona. Los niños más jóvenes y sus padres pueden tener ciertas motivaciones para aprender, mientras que los adolescentes, adultos y mayores tienen otras completamente distintas. La buena noticia es que nunca es tarde para empezar a aprender, por ejemplo, el inglés. 

Para los estudiantes más pequeños, el estímulo para aprender un idioma es mayormente la motivación de sus padres, que quieren que aprenda desde una edad temprana. O simplemente un requisito de la escuela, que estipula que todos los niños de primero de primaria tienen que dar clases de idiomas. Para niños más mayores, un estímulo adicional para aprender lenguas extranjeras, principalmente el inglés, es la fascinación con el país que han visitado durante las vacaciones, el país al que planean ir o con el que tienen un programa de intercambio. Un motivo común para querer aprender inglés es también el deseo de entender las series, películas y libros en versión original, o poder usar libremente aplicaciones del móvil o videojuegos. 

Hay muchas razones por las que los adultos deciden aprender inglés u otro idioma extranjero, y muchos de ellos pueden ser extremadamente personales. Sin embargo, para la mayoría, el estímulo de aprender una lengua extranjera es: un viaje de trabajo, la necesidad de usar el inglés en el trabajo, buscarse la vida en el extranjero, conocer a personas de fuera o el deseo de comunicarse con personas de otro país. 

Aprender inglés – por dónde empezar 

A la hora de empezar a aprender inglés, que es actualmente la lengua extranjera más popular, puede que te aburras o que te lo tomes con demasiada calma (varios meses y años). Estudiar una lengua extranjera solo nos dará resultados si somos meticulosos y sistemáticos y lo enfrentamos de manera positiva. 

Hay que tener en cuenta que cada persona aprende a su ritmo, por lo que no se puede asumir que aprenderemos un idioma en una semana, dos semanas o un mes. De hecho, aprender una lengua toma toda una vida. Sumamos experiencias lingüísticas con los años y aprendemos cosas nuevas todos los días, expandiendo nuestro conocimiento continuamente. Hasta personas con un nivel fluido del idioma están constantemente aprendiendo nuevos conceptos. Y cuando sabes por dónde empezar, ¡es mucho más fácil! 

Puedes decidir estudiar por tu cuenta o empezar a estudiar con la ayuda, por ejemplo, de un profesor. El plan de aprendizaje puede ser diferente en cada caso, lo importante es que te ajustes a tu nivel y que empieces a estudiar estando preparado y teniendo los materiales de estudio adecuados. Y por supuesto, ¡empezar a hablarlo y practicarlo! Aunque no puedas llegar al nivel de un nativo, aquellos que empiezan a estudiar un idioma necesitan una buena motivación y una hoja de ruta. Si quieres estudiar inglés en casa, te vamos a dar un empujón. Cómo prepararte. Recuerda que también podemos ayudar a tu hijo en Novakid. El programa online de nuestra escuela es conveniente y efectivo. Os ayudamos a aprender siendo 100% conscientes del progreso que está haciendo el niño.  Es una opción ideal para los principiantes – nuestro método les permite empezar a hablar de forma fluida, ¡y estaréis encantados con los resultados! 

Define tu objetivo

Para tener éxito aprendiendo inglés desde cero, tienes que definir tus objetivos. El objetivo tiene que ser medible y alcanzable. Es mejor no asumir que podrás hablar de forma fluida al mes de empezar a estudiar. Un mejor objetivo sería “aprender 10 expresiones esenciales en una semana” o “aprender 30 frutas y verduras en inglés en dos semanas”. 

También debes considerar para qué deberíamos, tanto nosotros como nuestros hijos, aprender inglés. Una definición clara y precisa del motivo de aprender un idioma te permite mantener un mejor nivel de concentración, traduciéndose en un progreso con el idioma mucho más rápido. Además, teniendo una motivación específica para estudiar, podemos elegir el método que mejor se ajuste a nuestras necesidades. Y en tiempos de debilidad, cuando estemo cansados y aburridos de aprender inglés, gracias a esta motivación seremos capaces de volver al buen camino y recordar a los pequeños por qué hay que ser persistentes con nuestros objetivos. Es recomendable mantenerse positivo en todas las etapas del aprendizaje de un idioma y recordar constantemente los pequeños y grandes objetivos establecidos, para nosotros o para nuestros hijos, al principio del camino. 

Escoge el método apropiado para aprender inglés

Hay varias razones por las que la gente se motiva a aprender inglés, lo que significa que hay un método adecuado para cada persona. Hoy en día hay infinitas formas de aprender una lengua extranjera. Gracias al progreso de la tecnología, podemos estudiar inglés fácilmente sin salir de casa. Podemos elegir materiales de autoestudio disponibles en Internet, clases de inglés online o clases particulares online con profesores nativos, ofrecidas por Novakid. ¡Y este último método es altamente efectivo! Enseña a los niños a hablar mucho mejor y más fluido en todos los niveles. 

Pero si preferimos usar los métodos tradicionales, con las clásicas clases en grupo con un profesor de academia, esta opción también es totalmente válida. Independientemente del método elegido, es importante recordar que tanto nuestro progreso como el de nuestros hijos será efectivo solo si es sistemático y constante.

Empieza con las frases más comunes 


Cuando empiezas a estudiar un idioma desde cero, al principio de todo, ni tú ni tu hijo necesitaréis gramática ni frases complicadas. Para acostumbrarte al sonido y la pronunciación del nuevo idioma, recomendamos empezar a estudiar las palabras más simples y más utilizadas durante una conversación. Puedes empezar por algunas palabras y frases como: 

  • Mi nombre es…
  • Vengo de… 
  • Tengo X años… 
  • Por favor
  • Gracias 
  • ¡Buenos días! 
  • ¡Adios! ¡Hasta luego! 
  • ¡Hola! 
  • Pronombres: Yo, tú, nosotros, vosotros, ellos
  • Expresiones de tiempo: siempre, nunca, a veces, ahora, mañana, hoy 
  • Preguntas: Quién, Qué, Dónde, Cómo, Cuándo, Cuánto, Por qué 
  • Números del 1 al 10
  • Sí/No
  • Preposiciones y conectores: y, porque, pero, entonces… 

El objetivo debe ser aprender las palabras y expresiones básicas que más aparecen durante las conversaciones. Saber unas 100-200 palabras en inglés te permitirá tanto a ti como a tu hijo comunicaros de forma básica pero efectiva, por ejemplo, durante las vacaciones en el extranjero. Posteriormente, puedes ir incorporando estructuras gramaticales simples y combinar las nuevas palabras y frases aprendidas en oraciones completas. 

Combina el estudio con el ocio 

Aprender a través del juego es la mejor forma de animar a los niños a aprender y descubrir cosas nuevas. A nadie le gusta pasar tiempo leyendo libros de texto y memorizando conceptos. Afortunadamente, hay muchos otros métodos para aprender desde cero. 

A los más pequeños seguro que les encanta aprender inglés con canciones, nanas y sus dibujos de la tele favoritos. Una buena elección para ellos puede ser Peppa Pig, que enseña a los pequeños muchas palabras útiles en inglés. También puedes aprender inglés con juegos de memoria o preguntas. 

Los estudiantes más mayores también pueden encontrar métodos de estudio que combinen el aprendizaje con el ocio. Una interesante solución pueden ser las tarjetas interactivas, con las que puedes organizar quizs, así como películas, series, libros y revistas en inglés. Todas las opciones son válidas, lo más importante es que disfrutes aprendiendo inglés. De esta forma no tendrás que forzarte a estudiar de forma continuada, y el progreso será visible mucho más rápido. 

No te rindas

Es obvio que cuando empiezas a estudiar inglés o cualquier otro idioma desde cero, cometes muchos errores. Sin embargo, intenta que no te desanimen de continuar aprendiendo. Aprender un idioma es un objetivo a largo plazo, por lo que los pequeños lapsus deben ser tratados como valiosas lecciones para el futuro. Si decimos mal una palabra y alguien nos corrige, recordaremos mejor la palabra correcta y la usaremos adecuadamente en el futuro. 

Incluso si nos dejamos llevar por la pereza a la hora de aprender inglés desde cero, no hay razón para desanimarse y dejarlo por completo. Es conveniente recordar los motivos por los que empezaste y perseguir esos objetivos de forma persistente.  Cualquier atraso se puede recuperar, y cualquier error se puede corregir. No hay gente infalible, ¡y todos aprendemos de los errores! 

 

¡Que no te de vergüenza hablar! 

Este es uno de los mejores consejos que se le puede dar a quienes empiezan a estudiar inglés. Hasta el ejercicio más meticuloso y sistemático, reescribir frases o escuchar las pronunciaciones, no es suficiente para progresar con el uso cotidiano del idioma. Para los niños es más fácil que para los adultos usar las palabras aprendidas recientemente, porque no tienen la llamada “barrera del idioma” – ellos simplemente tratan de hacerse entender como sea. 

Al empezar a estudiar, no merece la pena enfocarse mucho en la gramática. Ya habrá tiempo para esto después. Al aprender un idioma desde cero, el principal objetivo debe ser transmitir el mensaje a la otra persona, incluso si es con frases muy cortas y sencillas que no son gramaticalmente del todo correctas. No te avergüences de hablar inglés. En muchas situaciones, también te será de utilidad gesticular para reemplazar palabras que desconozcas. 

Cómo empezar a estudiar inglés – en resumen 


No toma mucho tiempo empezar a aprender inglés. Lo más importante es la motivación, tener un buen plan y buenos materiales. Aunque el proceso lleve su tiempo, puedes empezar sin importar el nivel en el que te encuentres. Hoy en día tienes miles de posibilidades. No tienes por qué decidirte por una escuela, curso o método en particular. Descubre qué es lo mejor para ti, prepárate y trata de conseguir tus objetivos poco a poco. Es posible aprender inglés a cualquier edad, ¡no solo durante la infancia! Aunque cuanto antes empieces, ciertamente más fácil te será después. 

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